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Hipertensión arterial en bebés

Hipertensión - bebés

La hipertensión arterial es un aumento en la fuerza de la sangre contra las arterias en el cuerpo. Este artículo se enfoca en la hipertensión arterial en los bebés.

Causas

La presión arterial mide cuánto se está esforzando el corazón y cuán saludables están las arterias. Hay dos números en cada medición de la presión arterial:

  • El primer número (arriba) es la presión arterial sistólica, la cual mide la fuerza de la sangre liberada cuando el corazón palpita.
  • El segundo número (abajo) es la presión diastólica, la cual mide la presión en las arterias cuando el corazón está en reposo.

Las mediciones de la presión arterial se escriben de esta manera: 120/80. Uno o ambos números pueden estar demasiado altos.

Varios factores afectan la presión arterial, como:

  • Las hormonas
  • La salud del corazón y de los vasos sanguíneos
  • La salud de los riñones

La hipertensión arterial en los bebés puede deberse a enfermedad renal o cardíaca que está presente al nacer (congénita). Los ejemplos comunes incluyen:

  • Coartación de la aorta (estrechamiento del vaso sanguíneo grande llamado aorta)
  • Conducto arterial persistente (vasos sanguíneos entre la aorta y la arteria pulmonar que deberían cerrarse antes de nacer, pero permanecen abiertos)
  • Displasia broncopulmonar (enfermedad pulmonar que afecta a los recién nacidos a los que pusieron en un respirador o que nacieron prematuros)
  • Enfermedad del riñón que involucra al tejido renal
  • Estenosis de la arteria renal (estrechamiento del vaso sanguíneo más grande del riñón)

En los bebés recién nacidos, la hipertensión arterial a menudo es causada por un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo del riñón, una complicación de tener un catéter umbilical.

Otras causas de hipertensión arterial en los bebés pueden incluir:

  • Ciertos medicamentos
  • Exposición a drogas psicoactivas como la cocaína
  • Ciertos tumores
  • Afecciones hereditarias (problemas que se dan en familias)
  • Problemas tiroideos

La presión arterial se eleva a medida que el bebé crece. La presión arterial promedio en un recién nacido es 64/41. La presión arterial promedio en un niño de 1 mes a 2 años es 95/58. Algunas variaciones en estos números son normales.

Síntomas

La mayoría de los bebés con hipertensión arterial no tendrá síntomas. En lugar de esto, los síntomas pueden estar relacionados con la afección que causa la hipertensión arterial. Estos síntomas pueden abarcar:

  • Piel azulada
  • Insuficiencia para crecer y aumentar de peso
  • Infecciones urinarias frecuentes
  • Piel pálida (palidez)
  • Respiración rápida

Los síntomas que pueden aparecer si el bebé tiene presión arterial muy alta incluyen:

  • Irritabilidad
  • Convulsiones
  • Problemas para respirar
  • Vómitos

Pruebas y exámenes

En la mayoría de los casos, el único signo de hipertensión arterial es la misma medición de la presión arterial.

Los signos de presión arterial muy alta incluyen:

La presión arterial en los bebés se mide con un dispositivo automático.

Si la coartación aórtica es la causa, puede haber disminución de las pulsaciones o la presión sanguínea en las piernas. Se puede oír un clic si una válvula aórtica bicúspide se presenta con la coartación.

Otros exámenes en los bebés con hipertensión arterial intentarán encontrar la causa del problema. Tales exámenes pueden incluir:

  • Pruebas de laboratorio, incluso exámenes de sangre y orina
  • Radiografías del tórax o abdomen
  • Ultrasonidos, incluso un ultrasonido del corazón en funcionamiento (ecocardiografía) y de los riñones
  • RM de los vasos sanguíneos
  • Un tipo especial de radiografía que usa un tinte para examinar los vasos sanguíneos (angiografía)

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de la hipertensión arterial en el bebé y puede abarcar:

  • Diálisis para tratar la falla renal
  • Medicamentos para disminuir la presión arterial o ayudar al corazón a bombear mejor
  • Cirugía (incluyendo cirugía de trasplante o reparación de la coartación)

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico del bebé depende de la causa de la hipertensión arterial y otros factores como:

  • Otros problemas de salud en el bebé
  • Si ha ocurrido cualquier daño (como daño renal) como resultado de la hipertensión arterial

Posibles complicaciones

No tratada, la hipertensión arterial puede llevar a:

  • Insuficiencia renal o cardíaca
  • Daño a órganos
  • Convulsiones

Cuándo contactar a un profesional medico

Consulte al proveedor de atención médica si su bebé:

  • No logra crecer ni aumentar de peso.
  • Tiene la piel azulada.
  • Tiene infecciones urinarias frecuentes.
  • Parece irritable.
  • Se cansa fácilmente.

Lleve el bebé a la sala de urgencias si:

  • Tiene convulsiones.
  • No está reaccionando favorablemente.
  • Está vomitando constantemente.

Prevención

Algunas causas de hipertensión arterial son hereditarias. Hable con su proveedor antes de quedar embarazada si tiene antecedentes familiares de:

  • Cardiopatía congénita
  • Hipertensión arterial
  • Enfermedad renal

Hable con su proveedor antes de quedar embarazada. La exposición a ciertos medicamentos en el útero puede aumentar el riesgo para el bebé de tener problemas que pueden llevar a hipertensión arterial.

Referencias

Flynn JT. Neonatal hypertension. In: Gleason CA, Juul SE, eds. Avery's Diseases of the Newborn. 10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2018:chap 93.

Macumber IR, Flynn JT. Systemic hypertension. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, Shah SS, Tasker RC, Wilson KM, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 21st ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 472.

Sinha MD, Reid C. Systemic hypertension. In: Wernovsky G, Anderson RH, Kumar K, et al, eds. Anderson's Pediatric Cardiology. 4th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 60.

  • Catéter umbilical - ilustración

    Es una sonda plástica larga y suave (generalmente hecha de silicona) que se coloca en el cordón umbilical, ya sea a través de la arteria o de la vena umbilical, con el fin de permitir la administración de líquidos y medicamentos por vía intravenosa, durante un período de tiempo prolongado.

    Catéter umbilical

    ilustración

  • Coartación de la aorta - ilustración

    La coartación de la aorta es un defecto congénito en el cual la aorta, la arteria principal del corazón, se estrecha. El estrechamiento produce presión sanguínea alta antes del punto de coartación y presión sanguínea baja más allá del punto de coartación. Comúnmente, la coartación se localiza de forma que se produce hipertensión en la parte superior y extremidades superiores del cuerpo e hipotensión en la parte inferior y extremidades inferiores del cuerpo. Los síntomas pueden ser, entre otros, hipertensión localizada, pies o piernas frías, rendimiento disminuido durante el ejercicio e insuficiencia cardíaca.

    Coartación de la aorta

    ilustración

  • Catéter umbilical - ilustración

    Es una sonda plástica larga y suave (generalmente hecha de silicona) que se coloca en el cordón umbilical, ya sea a través de la arteria o de la vena umbilical, con el fin de permitir la administración de líquidos y medicamentos por vía intravenosa, durante un período de tiempo prolongado.

    Catéter umbilical

    ilustración

  • Coartación de la aorta - ilustración

    La coartación de la aorta es un defecto congénito en el cual la aorta, la arteria principal del corazón, se estrecha. El estrechamiento produce presión sanguínea alta antes del punto de coartación y presión sanguínea baja más allá del punto de coartación. Comúnmente, la coartación se localiza de forma que se produce hipertensión en la parte superior y extremidades superiores del cuerpo e hipotensión en la parte inferior y extremidades inferiores del cuerpo. Los síntomas pueden ser, entre otros, hipertensión localizada, pies o piernas frías, rendimiento disminuido durante el ejercicio e insuficiencia cardíaca.

    Coartación de la aorta

    ilustración

Los conceptos básicos

 

Cuidados personales

 

Qué detecta esta prueba Hipertensión arterial en bebés

 

Actualizado: 5/27/2020

Versión en inglés revisada por: Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine, Seattle, WA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

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