Sonambulismo

Definición

Es un trastorno que ocurre cuando las personas caminan o realizan otra actividad estando aún dormidas. 

Nombres alternativos

Caminar durante el sueño; Caminar dormido 

Causas

El ciclo normal del sueño tiene etapas, desde la somnolencia leve hasta el sueño profundo. Durante la etapa llamada sueño con movimientos oculares rápidos (MOR), los ojos se mueven rápidamente y son más comunes los sueños vívidos.

Todas las noches, las personas pasan por varios ciclos de sueño no MOR (desincronizado) y sueño MOR. Caminar dormido (sonambulismo) ocurre con mayor frecuencia durante el sueño profundo no MOR, en las primeras horas de la noche (denominado sueño N3).

Caminar dormido se da más frecuentemente en niños que en adultos mayores. Esto se debe a que a medida que las personas envejecen, tienen menos sueño N3. El sonambulismo tiende a ser hereditario.

La fatiga, la falta de sueño y la ansiedad están asociadas con el sonambulismo. En los adultos, el sonambulismo puede ocurrir debido a:

En adultos mayores, el sonambulismo puede ser un síntoma de un problema médico que hace que las funciones mentales disminuyan (trastorno neurocognitivo).

Síntomas

Cuando las personas sufren de sonambulismo, se pueden sentar erguidas y lucir como si estuvieran despiertas cuando de hecho están dormidas. Se pueden levantar y caminar o realizar actividades complejas como mover muebles, ir al baño, al igual que vestirse y desvestirse. Algunas personas incluso conducen un vehículo mientras están dormidas.

El episodio puede ser muy breve (unos cuantos segundos o minutos) o puede durar hasta 30 minutos o más. La mayoría de los episodios duran menos de 10 minutos. Si no se los perturba, los sonámbulos regresarán a dormir. Sin embargo, pueden quedarse dormidos en un lugar diferente o incluso inusual.

Los síntomas del sonambulismo incluyen:

Pruebas y exámenes

Generalmente no se necesita ningún tipo de exámenes o pruebas. Si el sonambulismo ocurre con frecuencia, el proveedor de atención médica puede realizar un examen o pruebas para descartar otros trastornos (como convulsiones parciales complejas).

Si la persona tiene antecedentes de problemas emocionales, es posible que también necesite someterse a una evaluación de la salud mental para buscar causas como ansiedad o estrés excesivos.

Tratamiento

La mayoría de las personas no necesita ningún tratamiento específico para el sonambulismo.

En algunos casos, los tranquilizantes de corta duración ayudan a disminuir los episodios de sonambulismo.

Algunas personas creen erróneamente que no se debe despertar a un sonámbulo. No es peligroso despertar a un sonámbulo, aun cuando es común que la persona esté confundida o desorientada durante un tiempo corto cuando despierta. 

Otra idea errada es que la persona no puede lastimarse cuando camina dormida. En realidad, los sonámbulos se lesionan con frecuencia cuando tropiezan y pierden el equilibrio.

Para evitar lesiones, se pueden requerir medidas de seguridad. Esto puede incluir mover objetos, como cables eléctricos o muebles para reducir los riesgos de tropezones y caídas. Igualmente, es posible que sea necesario bloquear las escaleras con una puerta.

Expectativas (pronóstico)

El sonambulismo por lo regular disminuye a medida que los niños crecen. Generalmente, no es indicio de un trastorno grave, aunque puede ser un síntoma de otros trastornos.

Es inusual que los sonámbulos realicen actividades que sean peligrosas, pero se deben tomar precauciones para prevenir lesiones como caerse por las escaleras o treparse por una ventana.

Cuándo contactar a un profesional médico

Probablemente no necesite visitar a su proveedor. Hable de esta afección con su proveedor de atención si:

Prevención

El sonambulismo se puede prevenir haciendo lo siguiente:

Referencias

Avidan AY. Non–rapid eye movement parasomnias: clinical spectrum, diagnostic features, and management. In: Kryger M, Roth T, Dement WC, eds. Principles and Practice of Sleep Medicine. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 102.

Chokroverty S, Avidan AY. Sleep and its disorders. In: Daroff RB, Jankovic J, Mazziotta JC, Pomeroy SL, eds. Bradley's Neurology in Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 102.