Estimulación cerebral profunda

Definición

La estimulación cerebral profunda (ECP) utiliza un dispositivo llamado neuroestimulador para transmitir señales eléctricas a las áreas del cerebro que controlan el movimiento, el dolor, el estado de ánimo, el peso, pensamientos obsesivos compulsivos y el despertar de un estado de coma.

Nombres alternativos

Estimulación cerebral profunda del globo pálido; Estimulación cerebral profunda del subtálamo; Estimulación cerebral profunda del tálamo; ECP; Neuroestimulación cerebral

Descripción

El sistema de la ECP consta de cuatro partes:

La cirugía se hace para colocar cada parte del sistema neuroestimulador. En los adultos, todo el sistema se puede colocar en 1 o 2 etapas (dos cirugías por separado).

La etapa 1 por lo general se lleva a cabo bajo anestesia local, lo cual significa que usted está despierto, pero sin dolor. (En los niños, se administra anestesia general).

La etapa 2 se hace bajo la anestesia general, lo cual significa que usted está dormido y sin dolor. El momento adecuado de esta etapa de la cirugía depende de dónde se colocará el estimulador en el cerebro.

Una vez conectados, los impulsos eléctricos viajan desde el neuroestimulador, a lo largo del cable de extensión, hasta la derivación y hacia el cerebro. Estos diminutos impulsos interfieren y bloquean las señales eléctricas que causan síntomas de ciertas enfermedades.

Por qué se realiza el procedimiento

La ECP comúnmente se hace para personas con mal de Parkinson cuando los síntomas no se pueden controlar por medio de medicamentos. La ECP no cura el mal de Parkinson, pero puede ayudar a reducir los síntomas como:

La ECP también se puede utilizar para tratar las siguientes afecciones:

Riesgos

La ECP se considera segura y efectiva cuando se lleva a cabo en las personas apropiadas.

Los riesgos de la ECP pueden incluir:

También pueden presentarse problemas si las partes del sistema de la ECP se rompen o se mueven. Estos incluyen:

Los posibles riesgos de cualquier cirugía cerebral son:

Los riesgos de la anestesia general son:

Antes del procedimiento

A usted se le practicará un examen físico completo.

El médico ordenará muchos exámenes de laboratorio e imagenológicos, incluyendo una tomografía computarizada o una resonancia magnética. Estos exámenes imagenológicos se hacen para ayudar al cirujano a señalar con precisión la parte exacta del cerebro responsable de los síntomas. Las imágenes se emplean para ayudar al cirujano a colocar la derivación en el cerebro durante la cirugía.

Es posible que usted tenga que ver a más de un especialista, como un neurólogo, un neurocirujano o un psicólogo, para constatar que el procedimiento sea apropiado para usted y que tenga las mejores probabilidades de éxito.

Antes de la cirugía, dígale al cirujano:

Durante los días antes de la cirugía:

La noche anterior y en el día de la cirugía, siga las instrucciones respecto a:

Después del procedimiento

Usted puede necesitar hospitalización durante aproximadamente 3 días.

El médico puede recetar antibióticos para prevenir una infección.

Usted volverá al consultorio del médico en una fecha posterior después de la cirugía. Durante esta visita, se enciende el estimulador y se ajusta la cantidad de estimulación. La cirugía no es necesaria. Este proceso también se denomina programación.

Comuníquese con su médico si presenta cualquiera de los siguientes problemas después de la cirugía de ECP:

Expectativas (pronóstico)

A las personas tratadas con ECP generalmente les va bien durante la cirugía. Muchas tienen una enorme mejoría en sus síntomas y calidad de vida. La mayor parte todavía tiene que tomar medicamentos, pero en una dosis más baja.

Esta cirugía, y la cirugía en general, es más riesgosa en personas de más de 70 años de edad y aquellas con problemas de salud como presión arterial alta y enfermedades que afectan los vasos sanguíneos en el cerebro. Usted y su médico deben sopesar cuidadosamente los beneficios de esta cirugía frente a los riesgos.

De ser necesario, el procedimiento de ECP se puede anular.

Referencias

Johnson LA, Vitek JL. Deep brain stimulation: mechanisms of action. In: Winn HR, ed. Youmans and Winn Neurological Surgery. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 91.

Lozano AM, Lipsman N, Bergman H, et al. Deep brain stimulation: current challenges and future directions. Nat Rev Neurol. 2019;15(3):148-160. PMID: 30683913 pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30683913/.

Rundle-Gonzalez V, Peng-Chen Z, Kumar A, Okun MS. Deep brain stimulation. In: Daroff RB, Jankovic J, Mazziotta JC, Pomeroy SL, eds. Bradley's Neurology in Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 37.


Actualizado: 9/21/2019
Versión en inglés revisada por: Luc Jasmin, MD, PhD, FRCS (C), FACS, Department of Surgery, Johnson City Medical Center, TN; St-Alexius Medical Center, Bismarck ND; Department of Maxillofacial Surgery at UCSF, San Francisco, CA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.
Traducción y localización realizada por: HolaDoctor
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